miércoles, noviembre 09, 2005

Despedida

Sucede que me quedo inmóvil, con ese aleteo desesperado que la ansiedad a veces te agita por dentro... pero aún así las palabras no salen de mi boca y no te hablan, no te escriben, se esconden en los escondrijos

Pero quisiera decirte que hasta el mas pequeño gesto provoca un efecto en los otros, en el otro, hasta de mì que me creia blindada de aquellas pequeñas y filosas trampitas.

Eras uno más entre los demás, jamas memoricé tu nombre, ni reparé en la expresión de tus ojos, pasaste muchas veces a mi lado y jamás se me ocurrió oler el aroma de tu piel que dejabas al caminar.(soy experta en ello)

Pero de pronto te comenzaste a dibujar, emergiste entre los miles de muchachos que hay parecidos a tí, comenzaron las cartas, las llamadas, completaste con genial maestria algunas de mis oraciones inconclusas, de mis citas favoritas, me hablaste del vodka blanco , me pediste que te mirara a los ojos en forma perentoria y desesperada cuando hicimos el amor...
y entonces te saqué del montón, de la pasta uniforme de personas con las que me muevo a diario.Y me aferré a tu piel, al olor limpio a camisa planchada, al dibujo travieso de tus tatuajes, a tu voz entre pendeja y aguda y comencé a soñar descabelladas historias de pasión, hasta te hablé de Buenos Aires, de La Habana...

Afuera llovía despacio, hacia frio, habia una luz azul en la ventana. Me mostraste tus escritos, tus fotos y era hermoso imaginarme así contigo, todas las noche revisando el trabajo el dia con el computador en la cama, comentando las anécdotas y las mediocridades de un día de trabajo.

Nos despedimos tarde, todavia llovía, pero .... desconcierto, no miraste jamas para atrás .. ¿era tu despedida?

No volví a saber de tí, insistí un poco, pero no soy muy valiente en esto de buscar a quien no quiere ser encontrado...

De a poco las cosas comienzan a decantar, trato de acordarme del olor de tu piel y no puedo, solo me acuerdo de tu grito: "¡¡¡mírame a los ojos!!!" y todavia me estremezco, sé exactamente cuando aparecerás, se cuándo me miras de reojo, veo tu deseo...

Pero estoy tratando de devolverte a la masa uniforme de gente que me rodea, al anonimato en el que estabas antes, a mirarte y poder sonreirte, a tenerte cerca sin tener que comenzar a temblar y sabes? Ya lo estoy consiguiendo, (eso espero) claro que para ello ya elegí otra sombra que comienza a hacerse luminosa a mis ojos.

1 Comments:

At 12:46 p. m., Blogger Claudia Angel said...

si para vivir todo lo que has vivido se necesitó una camisa blanca, como una particula que movio al átomo..entonces pienso que deberías probar no tan solo con el blanco sino con todos los colores...

 

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