Entre el amor y el odio (Valparaíso)

Me la paso así, entre ambos extremos en esta ciudad de tornasoles y naufragios.
Hay días en que amo el invierno, pero sólo para ver la lluvia a través de los ventanales del Vinilo tomando una taza de chocolate .
Amo la tormenta, pero sólo cuando puedo pararme en la orilla del puerto donde rompe la ola más grande. Amo ciertas esquinas, pero sólo cuando puedo oler la estela caliente del pan batido, caminar por ciertas calles, pero sólo cuando encuentro pequeños guiños escondidos: una gárgola, una fecha de construcción (1909?), la marca de la marea más alta.
Amo el instante previo a la llegada de la lluvia sólo porque el olor a sal húmeda se hace casi insoportable. Amo ciertas tardes rojizas y densas, sólo porque se refleja en los miles de ventanales, amo la madrugada helada, sólo porque el campanario de la Iglesia San Francisco tañe sin piedad. Amo la sirena de los barcos………..oh!!! sí que amo eso!!!!…….. sólo porque me imagino alguien que se marcha y alguien que llora su partida……………
Amo los cafés, sólo porque puedo sentarme en el palco de la galería-mundanal-porteña.
Amo los bares pequeños y con luces tenues, sólo porque sí.
Pero a veces también la odio a rabiar, la odio cuando se desploma una que otra maravillosa construcción de otro siglo, cuando por las veredas se evapora la pestilencia de la cañerías oxidadas y añejas, odio la tristeza que me provoca el mirar la miseria de algunos cerros, odio las verduras pudriéndose al sol en el mercado. Odio ciertas tardes demasiado grises, demasiado tristes en que no me topo con algún poeta perdido.
Odio la invasión de autos en los cerros de moda, los restoranes caros y siúticos, las torres de oficinas, con oficinistas aburridos jugando solitario, los cafés sin mesitas al aire, la pileta de Neptuno llena de basura las líneas del tranvía enterradas bajo el cemento, la Aduana sin una foto de Rubén Darío, las calles sin músicos…………en fin........
14 Comments:
tu eres una de las maravillas de nuestra ciudad.
Quizás como no vivo en Valparaiso, cada vez que voy quedo 100% enamorado de la ciudad. No se si mi percepción cambiaria estableciéndome allá. Saludos
Valpo tiene fuertes claroscuros, momentos y lugares brillantes, rincones oscuros y lúgubres
espero que algún dia sea más brillante (aunque lo oscuro tiene su belleza)
saludos ¡¡¡
Leer esos contrastes es apuntar a la identidad misma de este puerto loco y caótico....autoconstruido a mano, trizado por el fuego, pegado con lágrimas de sal y pátina.. deconstruido de sueños oxidados. Un puerto que huele húmedo,a invierno, a barcos perdidos, a café de una fábrica que parece estallar, a melancolía.
¿Cuánto te sumas a mi gira sin rumbo?
Bonito, le pega usted a la escritura lady....por que será...
Cariños
...me encanta desplazarme por la ciudad y leer Valparaíso en su apogeo, me encanta verlo, puedo verlo. Odio ver como esa historia se convierte en nebulosa y se diluye en el inconsciente colectivo de los nuevos habitantes.
me encantaría ser un granito de arena en esa historia espectacular, me encantaría ayudar a que esa Revolución no muera.
Un abrazo
Queremos tanto y así como tb odiamos... Esa bipolaridad que nos caracteriza involuntariamente, con nostalgia y pena a la vez.
Algo habrá que hacer, ¿supongo?
kurotashiO!
Seguro que tu ciudad es uno de esos paraísos que tanto nos gustaría encontrar
Saludos
Casi me había olvidado de la belleza de esos contrastes, sepultado en la comodidad viñamarina de la oficina. En estos días (me acordé de Silvio)que ando por Valpo, he redescubierto esas bellezas. Todavía no llego al odio de nada, pero eso es sólo porque no amo al Puerto lo suficiente.
Saludos
CV
te vi ayer jugando con robots.
Se ama cada recoveco de la ciudad que despierte nuestras sensaciones más intensas...pero se odia, con un egoísmo altruísta, que sólo unos pocos sepan detectar y disfrutar eso, mientras el resto pasa indiferente.
Saludos cordiales.
Valpo, tierra fértil...
te esperamos mañana... besitos.
Pronto bajaré danzando por calle Litre, ébrio y contento...
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