Race of rats(Placebo)

Hay unas páginas en que se dedica a describir las distintas faunas que se suceden en un día cualquiera en las calles de la ciudad. Claro, porque no es lo mismo la muchedumbre somnolienta y apesadumbrada de mañana temprano, cuando todos nos dirigimos a nuestras oficinas sin más entretención que esperar un milagro , pelear con el conductor de al lado, que a su vez putea al de adelante. O esa fauna mixta y relajada de las 11 de la mañana cuando las señoras salen a tomar el sol, las dueñas de casa viene de vuelta del mercado o las mujeres jòvenes sacan a sus bebés a la calle. Distinta es tambièn a la fauna de la tarde cuando comienzan los universitarios a buscar urgente un lugar donde saciar la sed de cerveza y conversación. Y para qué hablar de la noche del día de semana, con unos cuantos especímenes que se niegan a volver a casa o algunas chicas que esperan econtrar en el bar de turno al amor de sus vidas....nada que decir, yo aquí tomándome una cerveza a las 4 de la tarde con mis compañeros de oficina en pleno día de huelga....(había vida aquí afuera!!!!)
Aquí algo de ese pasaje de Mario Benedetti:
".....Estoy convencido de que en horas de oficina la ciudad es otra. Yo conozco el Montevideo de los hombres de horario, los que entran a las ocho y media y salen a las doce, los que regersan a las dos y media y se van definitivamente a las siete. Con esos rostros crispados y sudorosos, con esos pasos urgentes y tropezados, con ésos somos viejos conocidos. Pero está la otra ciudad, la de las frescas pitucas que salen a media tarde recién bañaditas, perfumadas, despreciativas, optimistas, chistosas , la de los hijos de mamá que se despiertan al mediodía y a las seis de la tarde y llevan aún impecable el blanco cuello de tricolina importada , la de los viejos que toman el ómnibus hasta la Aduana y regresan luego, sin bajarse, reduciendo su módica farra a la sola mirada reconfortante de los que recorren la Ciudad Vieja de sus nostalgias....."