Abeja de fuego

Me gusta la María Luisa... desde adolescente que me cautivaron sus heroínas, la mujer insatisfecha y soñadora que imagina ( o vive?) una pasión de antología en una casona abandonada una noche de neblina, o la mina fuerte y obstinada que recorrió la vida buscando la pasión verdadera y ahora se niega a morir sin resolver sus ataduras terrenales.
Hija de burgueses viñamarinos, muchas veces recorrí Agua Santa buscando su casa por allá por el pasaje Monterrey, hija de familia bien, pero rebelde . Rebelde y lectora voraz.... ¡¡¡¡qué mezcla!!!!! En una época en que las niñitas bien aprendían a ser buenas esposas, a llevar la piel blanca y a cultivar la buena conversación y alguna partitura de piano.
Pero la María Luisa se cortó el pelo corto-corto, se negó a parecerse a sus hermanas mellizas, bellas y refinadas. Fumaba como endemoniada .Se fue interiorizando de los mundos subterráneos y decadentes de los escritores y poetas de la época. Viajó, durmió en muchos lugares, no dejó de escribir y se dejó seducir por la aventura.
“Abeja de fuego” la llamó Neruda, seguramente enamorado de su temple flamígero. El mismo que le hizo gatillar un revólver contra el hombre que le robó y luego le destrozó el corazón: Eulogio Sánchez, un vividor de tomo y lomo, mujeriego e interesado. Ella no era bella, no tenía mucha gracia, no era gusto masivo de los hombres de su época, pero su pluma reflejaba los matices de su alma.
Se enemistó con muchos de sus amigos y parientes por llevar la vida que llevaba y la verdad es que nunca pudo del todo sacarse del cuerpo al tal Eulogio. Terminó sus días en medio de varias botellas de trago y la espera de sus más cercanos del Premio Nacional de Literatura....
Hubo un tiempo en que me creía las heroínas de la María Luisa y soñaba con ser una mezcla entre la Ana María que se enamora del primo impetuoso que la hace perder la virginidad (La Amortajada) , la mujer de la niebla que añora reencontrarse con su ardoroso amante (la Ultima Niebla). El “collar de pájaros” de la habitación del gomero, aburrida con un marido viejo ( El Árbol) y Griselda, la nuera bella y lejana, oculta en un fundo del sur (La Historia de María Griselda) ....